El telescopio James Webb de la NASA ha hecho un descubrimiento que cambia nuestra comprensión sobre el universo temprano: una galaxia espiral masiva, A2744-GDSp-z4, que desafía las teorías actuales de formación de galaxias. Esta galaxia, ubicada aproximadamente 1,500 millones de años después del Big Bang, tiene un tamaño impresionante, comparable a 10,000 millones de soles y un diseño espectacular con dos brazos espirales bien formados.
Este hallazgo, realizado por un equipo dirigido por Rashi Jain del Centro Nacional de Radioastrofísica de la India, revela una galaxia con una masa de 14 mil millones de masas solares y una tasa de formación estelar de 57.6 masas solares por año. Se estima que esta galaxia comenzó a formar estrellas 839 millones de años después del Big Bang, lo que plantea la pregunta de cómo pudo haber alcanzado un tamaño tan grande y tan rápidamente.
A pesar de que las galaxias espirales son raras en el universo primitivo, A2744-GDSp-z4 muestra una estructura compleja con un bulbo central brillante y un disco extendido de 32,000 años luz de diámetro. Este descubrimiento desafía los modelos jerárquicos actuales de formación de galaxias, que sugieren que las galaxias crecen gradualmente mediante la fusión de estructuras más pequeñas a lo largo del tiempo.
El telescopio JWST continúa proporcionando una visión profunda de la historia del universo, permitiendo a los astrónomos estudiar estos procesos cósmicos con mayor detalle. Las futuras observaciones, especialmente mediante el uso del espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec) del JWST, podrían arrojar más información sobre la dinámica de esta galaxia única y sobre los misterios de la formación de galaxias en el cosmos primitivo.






