El peso mexicano vuelve a presumir músculo frente al dólar. Sheinbaum lo incorpora al discurso de fortaleza económica, aunque el tipo de cambio depende principalmente de tasas, flujos de capital y mercados. El detalle incómodo: cuando el peso cae, el argumento oficial suele mirar hacia factores externos.
El registro obligatorio coincide con 4.9 millones de líneas menos, pero su verdadera prueba no será administrativa: será demostrar si también reduce extorsiones y fraudes.
Pemex reconoció que el derrame en el Golfo fue causado por una fuga en un ducto propio en la zona Abkatún/Cantarell. Tras semanas de versiones cruzadas, la empresa admitió el origen y separó a tres funcionarios. La crisis deja daño ambiental, costos sociales y una pregunta: quién calló y por qué.
El jitomate se disparó más de 42% y volvió a pegar donde más duele: la mesa diaria. Detrás del alza no hay solo clima ni coyuntura, sino fallas del campo, menor producción y un Gobierno que revisa mercados mientras el problema viene desde mucho antes.
El peso mexicano vuelve a presumir músculo frente al dólar. Sheinbaum lo incorpora al discurso de fortaleza económica, aunque el tipo de cambio depende principalmente de tasas, flujos de capital y mercados. El detalle incómodo: cuando el peso cae, el argumento oficial suele mirar hacia factores externos.
El registro obligatorio coincide con 4.9 millones de líneas menos, pero su verdadera prueba no será administrativa: será demostrar si también reduce extorsiones y fraudes.
Pemex reconoció que el derrame en el Golfo fue causado por una fuga en un ducto propio en la zona Abkatún/Cantarell. Tras semanas de versiones cruzadas, la empresa admitió el origen y separó a tres funcionarios. La crisis deja daño ambiental, costos sociales y una pregunta: quién calló y por qué.
El jitomate se disparó más de 42% y volvió a pegar donde más duele: la mesa diaria. Detrás del alza no hay solo clima ni coyuntura, sino fallas del campo, menor producción y un Gobierno que revisa mercados mientras el problema viene desde mucho antes.
La Casa Blanca aseguró que la llegada de un petrolero ruso a Cuba no cambia la política de sanciones, pero admitió que decidirá “caso por caso” si deja entrar más barcos con crudo. La isla, en crisis energética, vuelve a depender de excepciones: oxígeno con correa.