El caso de las funcionarias que grabaron un comercial dentro de la Suprema Corte parece absurdo, pero revela algo más serio: la confusión entre cargo público, privilegio institucional y uso privado del poder.
La propuesta de anular elecciones por injerencia extranjera y revisar candidaturas por posibles vínculos criminales suena razonable en el discurso. El problema está en quién interpreta, quién acusa y quién decide cuándo una crítica se convierte en amenaza.
La ausencia de Enrique Inzunza en el Senado ya no es solo un tema de agenda legislativa; es un problema político para Morena, para Sinaloa y para una institución que no puede normalizar senadores invisibles.
Maru Campos convirtió su defensa en un golpe político directo: si a Chihuahua lo ponen bajo la lupa por soberanía y seguridad, ¿por qué Sinaloa no recibe el mismo trato frente a sus propios escándalos?
El caso de las funcionarias que grabaron un comercial dentro de la Suprema Corte parece absurdo, pero revela algo más serio: la confusión entre cargo público, privilegio institucional y uso privado del poder.
La propuesta de anular elecciones por injerencia extranjera y revisar candidaturas por posibles vínculos criminales suena razonable en el discurso. El problema está en quién interpreta, quién acusa y quién decide cuándo una crítica se convierte en amenaza.
La ausencia de Enrique Inzunza en el Senado ya no es solo un tema de agenda legislativa; es un problema político para Morena, para Sinaloa y para una institución que no puede normalizar senadores invisibles.
Maru Campos convirtió su defensa en un golpe político directo: si a Chihuahua lo ponen bajo la lupa por soberanía y seguridad, ¿por qué Sinaloa no recibe el mismo trato frente a sus propios escándalos?
El caso del alcalde prófugo de Cuautla no solo golpea a un municipio; también exhibe cómo las fotos, los favores y las redes políticas pueden convertirse en una carga pública cuando aparecen funcionarios detenidos y explicaciones ausentes.