El sismo de magnitud 7.7 frente a Sanriku activó alerta de tsunami, evacuaciones en 182 municipios y una advertencia poco común: ahora hay más riesgo de un terremoto todavía mayor en los próximos días.
Pemex reconoció que el derrame en el Golfo fue causado por una fuga en un ducto propio en la zona Abkatún/Cantarell. Tras semanas de versiones cruzadas, la empresa admitió el origen y separó a tres funcionarios. La crisis deja daño ambiental, costos sociales y una pregunta: quién calló y por qué.
El caso de Mariela Gutiérrez no se resume en si hubo protocolo o no. El punto de fondo es mucho más duro: cuando el abandono animal termina resolviéndose con muerte masiva, lo que falló no fueron solo los perros en la calle, sino toda la política pública.
Un derrame de hidrocarburos contaminó un afluente usado para abastecer a Poza Rica, Veracruz, y obligó a suspender la captación de agua. Colonias y comercios enfrentan cortes y tandeos, mientras se instalan barreras y se realizan trabajos de contención. La crisis ambiental ya es crisis urbana.
El sismo de magnitud 7.7 frente a Sanriku activó alerta de tsunami, evacuaciones en 182 municipios y una advertencia poco común: ahora hay más riesgo de un terremoto todavía mayor en los próximos días.
Pemex reconoció que el derrame en el Golfo fue causado por una fuga en un ducto propio en la zona Abkatún/Cantarell. Tras semanas de versiones cruzadas, la empresa admitió el origen y separó a tres funcionarios. La crisis deja daño ambiental, costos sociales y una pregunta: quién calló y por qué.
El caso de Mariela Gutiérrez no se resume en si hubo protocolo o no. El punto de fondo es mucho más duro: cuando el abandono animal termina resolviéndose con muerte masiva, lo que falló no fueron solo los perros en la calle, sino toda la política pública.
Un derrame de hidrocarburos contaminó un afluente usado para abastecer a Poza Rica, Veracruz, y obligó a suspender la captación de agua. Colonias y comercios enfrentan cortes y tandeos, mientras se instalan barreras y se realizan trabajos de contención. La crisis ambiental ya es crisis urbana.
El nuevo discurso del gobierno intenta vender que la fractura hidráulica de antes era dañina, pero la de ahora sería moderna, limpia y útil para la soberanía energética