Morena convirtió la honestidad en su principal sello político, pero entre contradicciones oficiales, silencios y versiones que se caen, ese escudo empieza a jugar en su contra.
El mensaje del Verde y del PT en la Ciudad de México no suena a berrinche pasajero. Suena a algo más serio: aliados que ya no quieren acompañar a Morena, sino cobrar más, negociar más y, si hace falta, competir solos.
La visita del alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU por la crisis de desaparecidos coloca a México en una escena incómoda: el gobierno está listo para presumir avances, pero sigue rechazando parte del diagnóstico internacional sobre la gravedad del problema. No es una contradicción menor. Es la prueba de que, frente a una herida nacional, el Estado todavía parece más preocupado por discutir el retrato que por asumir el tamaño del desastre.
El papa León XIV denunció que un puñado de tiranos “asolando el mundo” provoca guerras y sufrimiento. Sin dar nombres, apuntó a líderes que gobiernan por amenaza y castigo. El Vaticano busca recuperar autoridad moral en plena escalada global, donde el poder presume fuerza como virtud.
Mauricio Kuri no gobierna el estado más grande ni el más mediático, pero en marzo logró algo que pocos pueden presumir: convertirse en el gobernador mejor evaluado del país.
Morena convirtió la honestidad en su principal sello político, pero entre contradicciones oficiales, silencios y versiones que se caen, ese escudo empieza a jugar en su contra.
El mensaje del Verde y del PT en la Ciudad de México no suena a berrinche pasajero. Suena a algo más serio: aliados que ya no quieren acompañar a Morena, sino cobrar más, negociar más y, si hace falta, competir solos.
La visita del alto comisionado de Derechos Humanos de la ONU por la crisis de desaparecidos coloca a México en una escena incómoda: el gobierno está listo para presumir avances, pero sigue rechazando parte del diagnóstico internacional sobre la gravedad del problema. No es una contradicción menor. Es la prueba de que, frente a una herida nacional, el Estado todavía parece más preocupado por discutir el retrato que por asumir el tamaño del desastre.
El papa León XIV denunció que un puñado de tiranos “asolando el mundo” provoca guerras y sufrimiento. Sin dar nombres, apuntó a líderes que gobiernan por amenaza y castigo. El Vaticano busca recuperar autoridad moral en plena escalada global, donde el poder presume fuerza como virtud.
Mauricio Kuri no gobierna el estado más grande ni el más mediático, pero en marzo logró algo que pocos pueden presumir: convertirse en el gobernador mejor evaluado del país.
El choque entre Gilberto Herrera y Pedro Haces no retrata un simple pleito interno de Morena. Retrata algo más delicado: a maestros denunciando un presunto fraude millonario y al poder respondiendo con presión, no con claridad.