Un productor lo señala por una supuesta red de certificados de vacunación falsos. Entre la cifra millonaria y el pleito legal de fondo, lo comprobado es muy poco.
El relato de Maru Campos sobre su choque con Claudia Sheinbaum mezcla reproches, acusaciones sin pruebas y un cálculo electoral que conviene leer con distancia.
Diego Sebastián “N”, señalado como autor material del multihomicidio de Jonathan Meléndez y su familia, habría confesado que primero mató al perro porque estaba nervioso y podía alertar a los demás. La investigación también apunta a una disputa por dinero, dólares y criptomonedas.
La detención del alcalde de Esperanza, Puebla, Isaac Rodríguez Ochoa, junto con su hermano y la exdirectora de Seguridad Pública municipal, vuelve a encender una alerta que México conoce demasiado bien: qué ocurre cuando las estructuras criminales dejan de operar únicamente frente al Estado y comienzan a hacerlo desde sus propias instituciones.
Un productor lo señala por una supuesta red de certificados de vacunación falsos. Entre la cifra millonaria y el pleito legal de fondo, lo comprobado es muy poco.
El relato de Maru Campos sobre su choque con Claudia Sheinbaum mezcla reproches, acusaciones sin pruebas y un cálculo electoral que conviene leer con distancia.
Diego Sebastián “N”, señalado como autor material del multihomicidio de Jonathan Meléndez y su familia, habría confesado que primero mató al perro porque estaba nervioso y podía alertar a los demás. La investigación también apunta a una disputa por dinero, dólares y criptomonedas.
La detención del alcalde de Esperanza, Puebla, Isaac Rodríguez Ochoa, junto con su hermano y la exdirectora de Seguridad Pública municipal, vuelve a encender una alerta que México conoce demasiado bien: qué ocurre cuando las estructuras criminales dejan de operar únicamente frente al Estado y comienzan a hacerlo desde sus propias instituciones.
Derek Maltz, exdirector de la DEA, volvió a cargar contra Rubén Rocha Moya y pidió que México lo envíe a Estados Unidos. El mensaje endurece la presión sobre el exgobernador de Sinaloa y deja algo claro: para Washington, el caso ya no es político, sino judicial y de alto calibre.