Imágenes satelitales y registros operativos ubican el origen del derrame del Golfo alrededor del ducto OLD AK C de Pemex desde el 6 de febrero. El hidrocarburo llegó a costas en marzo y se expandió por cientos de kilómetros. La disputa ya no es técnica: es quién ocultó qué y cuándo.
Lo que para muchos fue una imagen espectacular en la sierra nayarita también exhibe algo más profundo: un clima cada vez más impredecible, fuera de su patrón habitual.
La Casa Blanca aseguró que la llegada de un petrolero ruso a Cuba no cambia la política de sanciones, pero admitió que decidirá “caso por caso” si deja entrar más barcos con crudo. La isla, en crisis energética, vuelve a depender de excepciones: oxígeno con correa.
Autoridades reportan el retiro de más de 700 toneladas de crudo en costas del Golfo y más de 480 km “atendidos”, pero siguen sin identificar al responsable. Se habla de un buque no localizado y “emanaciones naturales”. La contaminación avanza; la rendición de cuentas, no.
Un derrame activo en el Golfo cumple 24 días y la “marea negra” ya amenaza costas de al menos cuatro estados. Hay playas con hidrocarburo, limpieza por tramos y afectación a zonas sensibles, mientras el origen y la magnitud real siguen difusos. El mar se ensucia; la información, también.
Desde 2022, México eliminó el IVA para toallas sanitarias, tampones y copas menstruales. Fue un avance celebrado porque reconocía algo básico: la menstruación no es un lujo ni una decisión.
México y Estados Unidos anunciaron un entendimiento sobre el Tratado de Aguas de 1944, pero la pregunta incómoda sigue flotando: ¿cooperación real o entrega forzada bajo amenaza económica?
Trump advirtió que impondrá aranceles del 5% a México si no cumple con la entrega de agua a Estados Unidos. La amenaza revive tensiones, convierte un acuerdo hídrico en herramienta de presión económica y exhibe la fragilidad de la relación bilateral.
La ONU advirtió que los megaproyectos en el Golfo de California impulsados por el gobierno mexicano ponen en riesgo a millones de personas por su impacto ambiental y social. La alerta evidencia un choque entre desarrollo económico acelerado y la fragilidad de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.
Las inundaciones en Indonesia dejaron más de 500 muertos y cientos de desaparecidos. La tragedia revela fallas de infraestructura, falta de prevención y el impacto creciente de fenómenos climáticos extremos que superan la capacidad de respuesta del país.
Un incendio provocó la evacuación y suspensión de la cumbre climática que se celebraba en Brasil. Los organizadores tuvieron que detener el evento, desplazando a participantes y dejando en evidencia que, incluso en el foro del clima, las emergencias pueden romper la agenda planeada.