En un giro importante para las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, el presidente Donald Trump decidió suspender durante 30 días la aplicación de aranceles del 25% a las importaciones provenientes de Canadá, los cuales estaban programados para entrar en vigencia el 4 de febrero de 2025. Este acuerdo, anunciado por el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sigue la misma estrategia aplicada previamente con México.
A cambio de la pausa en los aranceles, Canadá ha comprometido una serie de medidas para fortalecer la cooperación en materia de seguridad, narcotráfico y crimen organizado. Trudeau detalló que su gobierno nombrará un «zar» contra el fentanilo, incorporará a los cárteles de la droga en la lista de organizaciones terroristas y establecerá una fuerza conjunta con Estados Unidos para combatir el crimen y el tráfico de drogas. Además, Canadá asegurará vigilancia 24/7 en la frontera y destinará 200 millones de dólares canadienses (aproximadamente 136 millones de dólares estadounidenses) para apoyar estas iniciativas.
Este cese temporal de los aranceles llega justo antes de que Estados Unidos impusiera gravámenes a las importaciones canadienses, lo que había provocado amenazas de represalias por parte de Canadá. El acuerdo entre ambos países marca una pausa en la guerra comercial, mientras continúan las negociaciones para abordar temas de seguridad y comercio.






