La Fundación Curando México ha lanzado la convocatoria «Equipando Esperanza», dirigida a organizaciones de la sociedad civil en zonas vulnerables. El objetivo es dotarlas de equipo médico especializado para mejorar la atención en comunidades desatendidas.
El proyecto de modernización del gobierno estadounidense liderado por Elon Musk ha generado controversia debido a la incorporación de jóvenes ingenieros sin experiencia en la administración pública en posiciones estratégicas dentro de la Oficina de Administración de Personal (OPM) y la Administración de Servicios Generales (GSA).
Según un informe de WIRED, al menos seis ingenieros, de entre 19 y 24 años, han sido identificados como miembros del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), creado por orden ejecutiva para optimizar la tecnología y software del gobierno. Algunos de ellos tienen vínculos con Peter Thiel, cofundador de Palantir y conocido por su postura crítica hacia la democracia.
Estos ingenieros, que incluyen a Akash Bobba, Edward Coristine, Luke Farritor, Gautier Cole Killian, Gavin Kliger y Ethan Shaotran, han sido catalogados como «expertos» en registros internos y poseen credenciales que les permiten acceder a datos sensibles. Se reporta que algunos participaron en intentos de acceso a información clasificada en la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID), lo que derivó en la suspensión de funcionarios que bloquearon la acción.
Expertos han expresado su preocupación por la falta de supervisión y el riesgo de captura regulatoria. Don Moynihan, profesor de políticas públicas en la Universidad de Michigan, calificó la situación como «una toma hostil del aparato gubernamental por el hombre más rico del mundo».
Mientras tanto, el Congreso enfrenta dificultades para monitorear estas acciones, ya que los involucrados no son oficialmente funcionarios públicos. La incertidumbre sobre el alcance del control de Musk en agencias clave y su impacto en la seguridad nacional sigue generando debate.


