Una pipa cargada de combustible explotó esta mañana en la autopista México-Querétaro tras un choque múltiple, dejando escenas de pánico y destrucción. El accidente, que involucró varios vehículos particulares y de carga, ocurrió a la altura del kilómetro 160, provocando una enorme bola de fuego que se elevó varios metros, visible a kilómetros de distancia.
Las imágenes son estremecedoras: vehículos completamente consumidos por las llamas, columnas de humo negrocubriendo el cielo y conductores huyendo desesperados para salvar sus vidas. Testigos relatan que, tras el impacto, la pipa comenzó a derramar combustible antes de estallar, generando una ola de calor que alcanzó a otros automóviles cercanos.
Equipos de emergencia acudieron de inmediato al lugar para intentar controlar el fuego y rescatar a posibles víctimas atrapadas entre los restos calcinados. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el número exacto de fallecidos y heridos, pero se teme que la cifra pueda aumentar debido a la magnitud del incidente.
La autopista permanece cerrada en ambos sentidos, generando un colapso vial que afecta a cientos de automovilistas. Las autoridades han pedido evitar la zona y permitir el acceso a los equipos de rescate, mientras se investiga si el accidente fue provocado por una falla mecánica o un error humano.
Este trágico evento vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar los protocolos de seguridad para el transporte de materiales peligrosos en las principales carreteras del país.






