En una sesión celebrada el 24 de febrero de 2025, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen que reforma los artículos 4º y 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de prohibir el cultivo de maíz transgénico en todo el territorio nacional.
La votación contó con el respaldo de 29 diputados de los partidos Morena, Partido del Trabajo (PT), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido Revolucionario Institucional (PRI). Por su parte, seis legisladores del Partido Acción Nacional (PAN) votaron en contra, mientras que los representantes de Movimiento Ciudadano (MC) optaron por abstenerse.
Durante el debate, la diputada Claudia Ruiz Massieu del PRI expresó que, aunque existe un consenso general sobre la prohibición del uso de semillas genéticamente modificadas, la redacción del dictamen es confusa. «Si lo que queremos es prohibir el uso de maíz transgénico, ¿por qué no lo decimos con toda claridad? ¿Por qué un lenguaje ambiguo?», cuestionó.
En contraste, la diputada Lilia Aguilar Gil del PT acusó que quienes defienden la siembra de maíces transgénicos «son empleados de Bayer-Monsanto» y afirmó que «los transgénicos no generan productividad, generan dependencia».
El dictamen aprobado incluye la siguiente redacción: «México es centro de origen y diversidad del maíz, que es un elemento de identidad nacional, alimento básico del pueblo de México y la base de la existencia de los pueblos indígenas y afromexicanos. Su cultivo en el territorio nacional debe ser libre de modificaciones genéticas, producidas con técnicas que superen las barreras naturales de la reproducción o la recombinación, como las transgénicas».
Se espera que este dictamen sea discutido en la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados programada para este martes, donde se definirá su futuro legislativo.






