La administración Trump ha dado un giro contundente en su estrategia migratoria al enviar a su secretaria de seguridad a El Salvador, Colombia y México, en un intento por afianzar una política de mano dura contra los migrantes. Desde la “megacárcel” de Bukele se difundió un polémico mensaje en el que se advierte que “los vamos a cazar”, lo que ha encendido la polémica en el debate migratorio.
Esta declaración, junto con la reciente gira de la secretaria de seguridad por la región, busca establecer un precedente claro: endurecer la respuesta ante el flujo migratorio. La medida ha generado alarma en diversos sectores, incluyendo organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre posibles abusos y un retroceso en las garantías para los migrantes, tal como analizan diversas fuentes internacionales.
El recorrido por los países centroamericanos y latinoamericanos se enmarca en un esfuerzo por coordinar acciones de seguridad y reafirmar el control fronterizo, a pesar de las tensiones que esta política podría generar con las autoridades regionales y organismos internacionales. Así, la administración estadounidense reitera su compromiso con una línea migratoria de tolerancia cero, marcando una nueva etapa en el tratamiento de la crisis migratoria.








