El 15 de abril de 2025, la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, informó sobre la emisión de una directriz que limita la reproducción de narcocorridos en espacios públicos y eventos gubernamentales. La medida tiene como objetivo prevenir la exposición de la población, especialmente de los jóvenes, a mensajes que glorifican la violencia y a figuras del crimen organizado.
Brugada enfatizó que no se trata de una prohibición total del género musical, sino de una acción para fomentar un diálogo cultural que contribuya a la construcción de la paz. “Nos sumamos, por supuesto, a que el contenido musical no incentive la violencia ni haga apología del delito”, declaró en conferencia de prensa.
La decisión se produce en un contexto de creciente debate sobre los narcocorridos, especialmente tras un concierto en Guadalajara donde el grupo Los Alegres del Barranco proyectó imágenes de líderes del narcotráfico como Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y Joaquín “El Chapo” Guzmán. Este evento generó indignación y provocó que Estados Unidos revocara las visas de los integrantes de la banda.
Además, recientemente, en la Feria del Caballo de Texcoco, el cantante Luis R. Conríquez fue abucheado y su concierto terminó en disturbios luego de que se negara a interpretar narcocorridos, en respuesta a una advertencia del gobierno del Estado de México sobre posibles sanciones por promover este tipo de música.
La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció al respecto, señalando que su administración no busca prohibir géneros musicales, pero sí evitar letras que hagan apología de la violencia, las drogas o la misoginia. “No prohibimos un género musical, sino los mensajes que promuevan conductas delictivas”, afirmó.
Otros estados como Michoacán, Jalisco y el Estado de México han adoptado medidas similares, prohibiendo espectáculos que promuevan el delito y la violencia, en un esfuerzo conjunto por reducir la influencia cultural del narcotráfico.










