El 12 de junio de 2025, el cónsul general de Colombia en México, Alfredo Molano Jimeno, confirmó que un militar activo de las fuerzas armadas colombianas participa en el reclutamiento de exmilitares para trabajar como mercenarios en México al servicio del crimen organizado. En entrevista con Milenio, Molano señaló que estos veteranos son atraídos con promesas de sueldos de entre 2,500 y 10,000 dólares mensuales, dependiendo de su nivel de entrenamiento. La captación, que incluye falsas ofertas laborales, ha llevado a la detención de 12 exmilitares colombianos en Michoacán el 30 de mayo, tras un ataque con explosivos que mató a ocho elementos de la Guardia Nacional el 27 de mayo en Los Reyes.
El gobierno colombiano identificó que el Ministerio de Relaciones Exteriores de su país agilizó la expedición de pasaportes para facilitar el viaje de los mercenarios, quienes llegaron a México en dos grupos: uno a mediados de 2023 y otro a finales de 2024, vía Ciudad de México y Cancún. En México, se investiga al Instituto Nacional de Migraciónpor presuntamente facilitar el ingreso de estos individuos. México, que enfrenta huracanes, protestas y tensiones económicas, ve agravada su seguridad por la presencia de mercenarios con experiencia en combate. La ciudadanía exige mayor control migratorio y cooperación internacional, mientras Colombia busca frenar el mercenarismo con un proyecto de ley que impondría penas de prisión.


