Un operativo interinstitucional en San Felipe, Guanajuato, resultó en el decomiso de un arsenal y equipo táctico en un domicilio de la comunidad San Bartolo de Berrios, según Periódico Correo. Autoridades estatales, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional y agentes ministeriales ejecutaron una orden de cateo por delitos contra la salud, asegurando cinco fusiles de calibres 7.62×39 mm, .223 mm y 5.56 mm, 13 cargadores, 371 cartuchos, cuatro chalecos balísticos con placas, seis cascos tácticos, 41 ponchallantas, un vehículo robado y dos mantas con leyendas delictivas. La operación, coordinada por las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), no reportó detenciones, pero marcó un hito por su magnitud.
La diligencia, autorizada por una juez de Oralidad Penal, se basó en inteligencia policial que identificó el inmueble como un centro de operaciones criminales. Entre lo incautado destacan 225 cartuchos 7.62×39 mm, 146 cartuchos .223 mm, botas tácticas, camisolas negras y una fornitura, evidenciando preparación para actividades violentas. El vehículo asegurado, con reporte de robo del 25 de abril en Apaseo el Grande, refuerza la conexión con redes delictivas. Publicaciones en X, como las de @FSPE_Gto y @PeriodicoCorreo, celebraron el operativo como un “golpe contundente” al crimen organizado, aunque usuarios cuestionaron la falta de arrestos.
Guanajuato, uno de los estados más violentos de México, enfrenta una lucha constante contra cárteles como el Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa de Lima, que operan en San Felipe. Este decomiso, comparado con operativos previos en la región que incautaron hasta 52 armas en 2024, resalta el desafío de desarmar a grupos criminales. La Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato llamó a la ciudadanía a denunciar anónimamente al 089, subrayando la importancia de la colaboración comunitaria para desarticular estas redes.
El operativo, sin bajas ni enfrentamientos, demuestra la eficacia de la coordinación interinstitucional, pero la ausencia de detenidos deja preguntas sobre los responsables del arsenal. Mientras las investigaciones continúan para vincular el material con delitos específicos, el decomiso envía un mensaje de firmeza en un estado asediado por la violencia. La comunidad de San Bartolo, afectada por eventos como la balacera de Lequeitio en 2024, espera que estas acciones reduzcan la inseguridad, aunque el camino hacia la paz sigue siendo incierto.






