El 27 de junio de 2024, Milenio reportó que la importación masiva de calzado chino ha generado una crisis en la industria mexicana, especialmente en Guanajuato, principal productor nacional, con el cierre de fábricas y la pérdida de más de 10,000 empleos entre diciembre de 2023 y abril de 2024, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El valor de la producción cayó 18% en el primer trimestre de 2024, y empresas como Flexi han cerrado plantas debido a la competencia desleal de productos chinos que ingresan a precios hasta cuatro veces menores, como un par de zapatos de caballero de piel vendido en 300 pesos frente a los 100 pesos del calzado chino. La Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (CICEG) señaló que el 90% de las pérdidas de empleo se concentran en León.
La falta de mano de obra especializada y el contrabando agravan la situación. Juan Carlos Jiménez, de Flexi, destacó que la manufactura china, con costos bajos, es imbatible sin controles aduaneros efectivos, mientras Jesús Eduardo Macía, de Dantealliger, lamentó la ausencia de apoyo federal para frenar las importaciones subvaluadas. En respuesta, el gobierno de Guanajuato destinó 40 millones de pesos para apoyar a 100 empresas y preservar 11,000 empleos, y León aportó 6 millones para 50 pequeñas y medianas empresas, salvando 12,500 puestos. Sin embargo, Guillermo Romero Pacheco, secretario de Reactivación Económica de León, insistió en la necesidad de controles federales en aduanas. En X, @ZonaFrancaMX y @periodicoam alertaron sobre el riesgo laboral y el cierre de talleres por esta competencia.
La industria busca aprovechar los aranceles impuestos por EE.UU. a China en 2025, que abren oportunidades para el calzado mexicano en el mercado estadounidense, según CICEG. No obstante, la recuperación depende de cuotas compensatorias definitivas contra el calzado chino, solicitadas desde octubre de 2024, y de la cancelación del programa IMMEX, que permite importaciones sin aranceles. La crisis, que suma 17 meses de caída en producción, refleja un contexto global de tensiones comerciales y desafíos internos como la falta de infraestructura y certificaciones de calidad.








