Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado con vehemencia el sistema de distribución de ayuda alimentaria en la Franja de Gaza, implementado desde mayo de 2025 por la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF) con respaldo de Israel y Estados Unidos, calificándolo como un “simulacro de distribución alimentaria que produce masacres en serie”. Según MSF, en solo un mes, este sistema ha causado la muerte de más de 500 palestinos y herido a cerca de 4,000, muchos de ellos niños, al intentar acceder a alimentos en puntos de distribución militarizados. La organización acusa a las autoridades israelíes de instrumentalizar la ayuda humanitaria como arma de guerra, forzando a la población a elegir entre morir de hambre o arriesgar sus vidas. MSF exige el desmantelamiento inmediato de este sistema y el retorno a un mecanismo coordinado por la ONU que respete los principios humanitarios de neutralidad, imparcialidad e independencia. La ONU y otras organizaciones, como Save the Children, han respaldado estas críticas, destacando la falta de neutralidad de la GHF y el impacto desproporcionado en menores.
Contexto de la Crisis Humanitaria
La Franja de Gaza enfrenta una catástrofe humanitaria sin precedentes, agravada desde octubre de 2023 por el conflicto entre Israel y Hamás, intensificado tras el ataque de Hamás y la posterior respuesta militar israelí. El bloqueo total impuesto por Israel desde marzo de 2025 ha restringido drásticamente el acceso a alimentos, agua, medicamentos y combustible, llevando a la población al borde de la hambruna. Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), uno de cada cinco habitantes de Gaza enfrenta inanición, con cadenas de suministro colapsadas y precios de alimentos básicos, como la harina de trigo, incrementados hasta en un 4000% respecto a niveles previos al conflicto.
El sistema de salud en Gaza ha colapsado casi por completo. De los 35 hospitales que operaban antes de octubre de 2023, solo 12 permanecen parcialmente funcionales, saturados de pacientes y con escasez de suministros médicos. MSF reporta un aumento del 32% en casos de desnutrición en las últimas semanas de mayo de 2025, mientras que la ONU ha registrado brotes de enfermedades infecciosas como hepatitis A, sarampión y cólera, exacerbados por la falta de agua potable y saneamiento.
Denuncia de Médicos Sin Fronteras: Un Sistema Diseñado para Fallar
El sistema de distribución de la GHF, implementado tras el fin de un alto al fuego en marzo de 2025, opera en cuatro centros militarizados en zonas controladas por Israel, como Rafah y el Corredor de Netzarim. Según Aitor Zabalgogeaskoa, coordinador de emergencias de MSF en Gaza, estos centros, rodeados de alambradas y puestos de observación, funcionan como trampas:
- Acceso restringido: Solo permiten un punto de entrada vallado, donde multitudes desesperadas se aglomeran bajo amenaza de disparos.
- Disparos indiscriminados: Los palestinos son atacados si llegan temprano, durante el caos de la distribución o si permanecen en zonas declaradas “evacuadas”.
- Falta de neutralidad: La GHF, que utiliza contratistas armados, ha sido rechazada por la ONU y otras ONG por no adherirse a principios humanitarios, lo que compromete su imparcialidad.
MSF reporta que sus equipos médicos atienden diariamente a víctimas de estos incidentes, incluyendo niños con heridas de bala. Save the Children señaló que más de la mitad de las víctimas son menores, calificando el sistema como “inhumano”. Por su parte, la GHF niega incidentes durante las distribuciones, pero las restricciones a medios independientes en Gaza dificultan la verificación de estas afirmaciones.
La Instrumentalización de la Ayuda
Desde el inicio del conflicto, MSF y otras organizaciones han denunciado que Israel utiliza la ayuda humanitaria como herramienta política y militar. En mayo de 2025, MSF calificó la entrada limitada de ayuda como una “cortina de humo” para desviar acusaciones de inanición deliberada. Antes del bloqueo total de marzo de 2025, Gaza recibía en promedio 500 camiones de ayuda diarios; desde entonces, la entrada se ha reducido a menos de 100 camiones esporádicos, a menudo retenidos en controles fronterizos.
La ONU ha condenado la obstrucción de la ayuda como una violación de la Resolución 2720 del Consejo de Seguridad, que exige acceso sin restricciones para civiles. Philippe Lazzarini, jefe de la UNRWA, afirmó que la ayuda se ha convertido en un “arma al servicio de objetivos políticos y militares”, con reservas suficientes para 200,000 personas atrapadas en fronteras.
Impacto en la Población
- Víctimas: Desde octubre de 2023, se reportan al menos 38,000 muertos y 87,000 heridos, con más de la mitad siendo mujeres y niños. Los ataques a centros de distribución han añadido 500 muertes y 4,000 heridos en un mes.
- Desnutrición y salud: El Comité de los Derechos del Niño de la ONU advirtió que 71,000 menores podrían sufrir desnutrición aguda en 2025 si el bloqueo persiste. Brotes de enfermedades infecciosas han alcanzado cifras alarmantes, con 360,000 casos reportados en refugios.
- Desplazamiento: Más de 1.9 millones de personas, el 90% de la población de Gaza, han sido desplazadas forzosamente, viviendo en tiendas improvisadas bajo condiciones climáticas extremas.
- Salud mental: Iman Abu Shawish, supervisora de salud mental de MSF, describió el impacto psicológico de las órdenes de desplazamiento como devastador, con niños y adultos enfrentando traumas severos por la violencia y la incertidumbre.
Respuesta de MSF y Llamado a la Acción
MSF ha intensificado su labor en Gaza a pesar de las condiciones extremas, gestionando clínicas móviles, distribuyendo 60 millones de litros de agua potable y realizando más de 82,000 consultas médicas entre enero y febrero de 2025. Sin embargo, la organización advierte que no puede operar eficazmente bajo el bloqueo y los ataques a instalaciones médicas, que han dejado 11 trabajadores humanitarios de MSF muertos desde el inicio del conflicto.
La organización exige:
- Desmantelamiento del sistema de la GHF: Reemplazarlo por un mecanismo liderado por la ONU que garantice seguridad y neutralidad.
- Fin del bloqueo: Permitir la entrada inmediata y sostenida de alimentos, medicamentos y combustible.
- Protección de civiles e infraestructura médica: Cumplir con el derecho internacional humanitario, incluyendo la Resolución 2286 de la ONU.
- Presión internacional: Llama a los aliados de Israel, como la UE y EE. UU., a ejercer influencia para garantizar el acceso humanitario.
Críticas y Respuesta Internacional
La ONU, la Unión Europea, Oxfam y otras entidades han cuestionado las afirmaciones de Israel de no restringir la ayuda, señalando que el bloqueo oficial desde marzo de 2025 contradice estas declaraciones. El diario israelí Haaretz reportó que el ejército investiga posibles crímenes de guerra en puntos de distribución, lo que refuerza las denuncias de MSF. Por otro lado, políticos israelíes de extrema derecha han justificado el bloqueo, negando la hambruna y acusando a Hamás de desviar ayuda, afirmaciones que MSF considera no verificadas y usadas como pretexto.
Conclusión
La crisis en Gaza, agravada por el sistema de distribución de la Fundación Humanitaria para Gaza, representa una violación flagrante de los principios humanitarios y del derecho internacional. Las denuncias de MSF subrayan la urgencia de una respuesta global para detener lo que califican como una “limpieza étnica” y un “genocidio” en curso, respaldadas por observaciones de expertos legales y otras ONG. La comunidad internacional enfrenta el desafío de presionar a Israel para levantar el bloqueo y restablecer un sistema de ayuda efectivo, mientras la población de Gaza lucha por sobrevivir en condiciones de extrema precariedad.





