El 7 de julio de 2025, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) anunció la captura de Jesús Antonio “N”, acusado del feminicidio de Margarita “N”, de 28 años, y del homicidio de sus tres hijas, Meredith y Medelin (gemelas de 11 años) y Karla (9 años), en el poblado Miguel Alemán, Hermosillo. Según El Imparcial y Infobae, el sospechoso, pareja ocasional de Margarita, fue vinculado a proceso por feminicidio agravado, triple homicidio infantil y narcomenudeo, tras ser detenido el 6 de julio con un arma “mata policías” calibre 5.7×28 mm y sustancias ilícitas. La FGJES reveló que Jesús Antonio era beneficiario de un seguro de vida de Margarita por 300,000 pesos, y según el comisario Carlos Flores, solía hacer “bromas sarcásticas” públicas sobre matarla para cobrarlo, lo que apunta a un móvil económico, aunque no se descartan otras hipótesis.
El crimen ocurrió el 3 de julio. Alrededor de las 20:00 horas, Jesús Antonio disparó contra Margarita en el entronque de la carretera Hermosillo-Bahía de Kino, abandonando su cuerpo. Luego, condujo siete kilómetros por la carretera 36 Norte, obligó a las niñas a bajar del vehículo y las ejecutó con la misma arma, confirmada por pruebas balísticas. El cuerpo de Margarita fue hallado el 4 de julio por el colectivo Buscadoras por la Paz, y las niñas, abrazadas entre sí y en pijamas, el 5 de julio. Carlos Tapia, padre de las menores, expresó su devastación: “Me dejaron solo, quiero cadena perpetua para el responsable”. La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alfonso Durazo condenaron el acto, exigiendo justicia.
La FGJES busca una pena máxima de 70 años, pero con cargos adicionales, Jesús Antonio podría enfrentar hasta 180 años de prisión. Extraoficialmente, se le vincula con el grupo criminal Los Salazar, activo en Hermosillo, lo que abre otra línea de investigación. El caso, descrito como “absolutamente brutal” por la Red por los Derechos de la Infancia (Redim), ha desatado indignación nacional, con hashtags como #JusticiaParaSonora exigiendo castigo. En un contexto de violencia en México, con eventos como el robo de oro en Jalisco y amenazas a periodistas, el crimen resalta la vulnerabilidad de mujeres y niñas, con Sonora registrando un aumento del 200% en homicidios dolosos de menores en 2025.








