En la madrugada del 19 de julio de 2025, un vehículo Nissan Versa embistió a una multitud en el bulevar Santa Mónica, East Hollywood, Los Ángeles, dejando al menos 31 heridos, siete en estado crítico y seis en condición grave, según el Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD). El incidente ocurrió alrededor de las 2:00 a.m. frente a la sala de conciertos The Vermont, donde decenas de personas, en su mayoría mujeres, esperaban para entrar. El vehículo también colisionó con un carrito de tacos y un puesto de valet parking, generando una escena caótica con víctimas inconscientes y heridos desangrándose, según testigos citados por NBC News. Más de 124 bomberos y paramédicos atendieron la emergencia, trasladando a 19 personas en condición estable a hospitales cercanos.
La Policía de Los Ángeles (LAPD) investiga las causas del atropello, sin descartar si fue un accidente o un acto deliberado. El conductor, un hombre vestido con un suéter azul y posiblemente armado, fue herido de bala tras el incidente, aunque no está claro si el disparo provino de la multitud, que lo atacó tras el choque, o de la policía. Actualmente está bajo custodia, en cirugía y en estado estable, según la LAPD. El capitán Adam Van Gerpen, del LAFD, señaló que los paramédicos descubrieron una herida de bala en el conductor, pero las autoridades no han determinado si estaba intoxicado o perdió el conocimiento, una hipótesis inicial basada en el impacto contra el carrito de tacos antes de arrollar a la multitud. La investigación, calificada como “de largo aliento”, busca esclarecer los motivos y circunstancias.
El incidente ocurrió en una zona vibrante de East Hollywood, cerca del Sunset Boulevard y el Paseo de la Fama, conocida por sus restaurantes y vida nocturna. Testigos describieron una escena de pánico, con gritos y niños llorando, según La Vanguardia. La alcaldesa Karen Bass lamentó la “tragedia descorazonadora” y agradeció a los más de 100 efectivos que salvaron vidas, según un mensaje en X. La presencia de un disparo y la reacción violenta de la multitud contra el conductor sugieren tensiones adicionales, posiblemente relacionadas con el contexto de inseguridad en la ciudad. La LAPD mantiene la zona acordonada mientras recolecta pruebas y testimonios, sin identificar aún públicamente al conductor.
Esta tragedia se suma a un contexto de preocupación por la seguridad pública en Los Ángeles, agravado por recientes políticas migratorias de Trump, quien ha denunciado a la ciudad por sus leyes “santuario” y ordenado redadas en la zona, según Prensa Libre. La incertidumbre sobre las causas —accidente, pérdida de conciencia o acto intencional— mantiene en vilo a la comunidad, mientras la investigación policial determinará si hay factores adicionales, como el consumo de sustancias o motivaciones criminales. La magnitud del incidente, en una de las áreas más concurridas de la ciudad, resalta la vulnerabilidad de espacios públicos y la necesidad de respuestas claras para evitar especulaciones y garantizar justicia a las víctimas.








