Trump vuelve a cargar contra México… pero termina elogiando a Sheinbaum: “Es una mujer valiente”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica al declarar que México está gobernado por los cárteles del narcotráfico, aunque sorprendió al reconocer que Claudia Sheinbaum “es una mujer fuerte y valiente”. El comentario desató críticas, risas y memes a ambos lados de la frontera.
Donald Trump lo volvió a hacer.
Durante una conferencia en la Casa Blanca, el presidente estadounidense lanzó un nuevo ataque contra México asegurando que “los cárteles controlan al país”, pero, en un giro inesperado, expresó respeto hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, diciendo que “al menos tiene el valor de enfrentarlos”.
“Respeto mucho a la presidenta de México; es una mujer extraordinaria, muy valiente. Pero México tiene que defenderse de los cárteles”, afirmó Trump ante la prensa.
Sus palabras provocaron una ola de reacciones.
Mientras algunos políticos estadounidenses aplaudieron su “preocupación” por el crimen organizado, en México muchos lo vieron como una nueva forma de presión política disfrazada de halago.
Desde Palacio Nacional, el Gobierno mexicano respondió con cautela, subrayando que las declaraciones de Trump “mezclan intereses electorales y estigmas antiguos”, recordando que el republicano se encuentra en plena campaña por su reelección.
En redes, el comentario se volvió tendencia con hashtags como #TrumpConSheinbaum y #MéxicoNoSeArrodilla, acompañados de memes que mostraban al magnate con sombrero mexicano diciendo “pero la respeto”.
Esta no es la primera vez que Trump mezcla elogios y críticas hacia México. En 2019 y 2020 ya había acusado al país de “no hacer lo suficiente” contra el narcotráfico, al tiempo que alababa el trabajo de las fuerzas armadas mexicanas.
Pero ahora, con Sheinbaum al frente, parece buscar un nuevo equilibrio entre amenaza y diplomacia.
Trump podrá seguir lanzando dardos desde Washington,
pero México ya no se arrodilla —y menos cuando los elogios vienen envueltos en ataque.
Porque al final, entre halagos y advertencias, lo único claro es que Trump sigue jugando su propio show electoral.








