Se maquilló, se puso tacones y grabó su última historia. Yusvely, una joven venezolana, dejó un mensaje de dolor y una lección urgente: escuchar antes de que sea demasiado tarde
El caso de Yusvely, una joven venezolana que decidió quitarse la vida lanzándose desde un puente en Puebla, ha conmocionado a todo México y encendido las alarmas sobre la salud mental y la violencia que enfrentan las mujeres migrantes.
Horas antes de su muerte, Yusvely publicó en redes un mensaje que hoy hiela la sangre:
“Me abusó mi hermano y tú me regañaste… los quiero mucho.”
Después, se maquilló, se vistió con sus mejores prendas, se puso tacones, y caminó hacia el puente donde se despidió para siempre.
Testigos relataron que intentaron detenerla, pero la joven ya había tomado su decisión. Las autoridades confirmaron su identidad y hallaron su teléfono con los últimos mensajes a sus seres queridos.
El caso ha generado una ola de tristeza e indignación. Usuarios de redes exigieron justicia y atención real a las víctimas de abuso y migrantes en situación vulnerable. Colectivos feministas en Puebla y Veracruz la recordaron con velas y flores, recordando que nadie debería morir sintiéndose sola.
Yusvely no solo dejó una carta, dejó una advertencia: el silencio duele, y la indiferencia mata.
Su historia nos recuerda que la empatía y la escucha pueden salvar vidas.
Porque a veces, lo que alguien necesita no es un consejo… sino que alguien simplemente lo escuche.








