back to top

El cometa interestelar 3I/ATLAS cambia misteriosamente la dirección de su cola

Date:

Comparte en tus redes

Los investigadores catalogan al cometa 3I/ATLAS no sólo como un visitante más del sistema solar: su trayectoria hiperbólica lo delata como de fuera del sistema, lo cual ya es extraordinario. Pero ahora añade un nuevo truco: su cola, ese rasgo tan característico de los cometas, apunta hacia el Sol en lugar de alejarse de él, como manda la física que hemos visto hasta ahora. Un comportamiento inusual que obliga a revisar lo que creíamos saber.

En observaciones recientes se documentó que, conforme se acercaba al Sol, la cola o posiblemente la “anticola” del objeto cambió de orientación. Los científicos sugieren que la presión del gas de dióxido de carbono, mucho más dominante de lo habitual en este tipo de cuerpos, podría estar detrás del fenómeno, expulsando polvo en la dirección “incorrecta” desde el canon tradicional de los cometas.

La importancia no reside sólo en el giro de la cola, sino en lo que ello implica: que 3I/ATLAS podría pertenecer a una categoría diferente de cuerpos, con mecanismos de actividad distintos, material quizá más primitivo o expuesto a procesos que los cometas solares no han vivido. Esto lo eleva de fenómeno curioso a misión de estudio: cada fotografía, cada espectro, cada cambio de rumbo de esa cola podría contarnos algo sobre cómo se forjan los mundos fuera de nuestro vecindario estelar.

El viaje de este objeto interestelar no sólo nos entretiene con rarezas; también nos desafía como observadores del universo: si la cola de un cometa ya no apunta donde “debe”, ¿qué más quedará por revisar en nuestras teorías de formación de cuerpos celestes? En pleno siglo XXI, con tecnología avanzada, surge un visitante que nos obliga a mirar hacia arriba… y hacia adentro.

Descubre más desde 1M Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo