Los Cuartos de Final de ida del Clausura 2026 dejaron goles, drama y equipos jugando con fuego. Tigres golpeó a Chivas, Cruz Azul ganó sin permiso para confiarse, América sobrevivió ante Pumas y Pachuca puso contra las cuerdas al bicampeón Toluca.
La Liguilla mexicana empezó como sabe hacerlo: sin lógica, sin calma y con varios equipos recordándonos que en el futbol nacional nadie puede presumir estabilidad emocional antes del minuto 90. Los partidos de ida de los Cuartos de Final del Clausura 2026 dejaron goles, volteretas, sustos y esa sensación muy Liga MX de que todos están vivos, pero algunos ya huelen a eliminación.
Tigres fue el primero en mandar mensaje. Chivas se adelantó en el Volcán con gol de Ricardo Marín y durante unos minutos el Rebaño pudo imaginar una noche heroica. El problema es que Tigres no estaba para cuentos motivacionales. Jesús Angulo, Juan Brunetta y Diego Sánchez le dieron vuelta al partido y dejaron el 3 a 1 como una carga pesada para Guadalajara. Chivas vuelve al Akron con vida, sí, pero de esa vida que ya viene con cables, suero y oración familiar.
Cruz Azul, por su parte, hizo lo que tenía que hacer: ganar de visita. Se metió al Jalisco y venció 3 a 2 al Atlas con Rodolfo Rotondi abriendo el marcador y Christian Ebere firmando doblete, incluido el gol del triunfo al minuto 86. Fue una victoria valiosa, pero tratándose de Cruz Azul, la advertencia es obligatoria: nadie debe celebrar antes de tiempo. El equipo puede tener ventaja, puede verse bien y puede estar cerca de avanzar, pero la historia celeste exige prudencia, agua bendita y no hacer planes para semifinales antes del silbatazo final.
El clásico capitalino fue el plato fuerte del drama. América y Pumas empataron 3 a 3 en un partido que tuvo de todo: intensidad, errores, reacción y esa especialidad universitaria de dejar escapar una oportunidad enorme. Pumas llegó a estar 3 a 1 arriba. Tenía al América contra la pared, tenía el golpe anímico, tenía el partido donde quería. Pero no lo cerró. Henry Martín y Alejandro Zendejas aparecieron para rescatar a las Águilas y dejar la serie completamente viva. Pumas no perdió en el marcador, pero emocionalmente salió como quien olvida cerrar la puerta y escucha pasos en la escalera.
Pachuca también hizo ruido. Le ganó 1 a 0 al Toluca en el Nemesio Diez con gol de Enner Valencia y dejó al bicampeón en una posición incómoda. Toluca no está eliminado, pero ya no tiene margen para jugar con el prestigio. Ahora tendrá que ir al Hidalgo a demostrar que lo de bicampeón no era solo decoración en la camiseta.
La ida dejó una Liguilla abierta, pero no pareja. Chivas necesita una reacción grande. Atlas necesita pegar primero. Toluca necesita memoria de campeón. Y Pumas necesita hacer lo más complicado en México: no regalarle vida al América.
La vuelta no solo definirá semifinalistas. También nos dirá quién tenía carácter y quién solo estaba sobreviviendo con discurso. Porque la ida dejó goles, pero la vuelta va a dejar memes, eliminados y probablemente varios técnicos explicando lo inexplicable.










