Mientras la afición piensa en goles, convocatorias y el famoso quinto partido, los clubes mexicanos también hacen cuentas: FIFA paga por cada jugador prestado al Mundial, y Chivas podría ser uno de los grandes ganadores económicos.
El Mundial no solo se juega en la cancha. También se juega en la calculadora. Y para clubes como Chivas, América, Toluca, Tijuana o Cruz Azul, prestar jugadores a la Selección Mexicana puede convertirse en un negocio bastante atractivo.
La idea es simple: FIFA compensa económicamente a los clubes que ceden futbolistas para disputar una Copa del Mundo. Es una forma de reconocer que los equipos asumen riesgos: prestan activos valiosos, los jugadores se ausentan durante semanas, pueden lesionarse y, mientras tanto, el club no los tiene disponibles. Por eso, cada día que un futbolista permanece concentrado con su selección, el club puede recibir dinero.
En ese contexto, Chivas aparece como uno de los equipos mejor parados. El Rebaño tiene varios nombres en la prelista de México y, si logra meter a varios jugadores en la convocatoria final, podría embolsarse más de 2 millones de dólares, dependiendo de cuántos sean llamados y hasta dónde avance la Selección Mexicana.
Y ahí está lo curioso: Chivas no necesita ganar un partido para cobrar. Ni siquiera necesita que sus jugadores metan gol, den asistencia o sean titulares. Basta con que estén convocados y permanezcan concentrados con el Tri para que empiece a contar el dinero. En otras palabras, mientras la afición sufre por si México llega o no al quinto partido, la directiva también tiene otro motivo para hacer cuentas: cada día extra en el Mundial puede significar más ingreso.
Pero Chivas no sería el único beneficiado. América también podría recibir una buena cantidad si sus seleccionados entran en la lista final. Toluca está en una situación parecida, con jugadores que podrían representar al Tri. Tijuana, con nombres jóvenes y atractivos como Gilberto Mora, también podría llevarse una tajada importante. Y Cruz Azul, aunque con menos futbolistas en competencia, también tendría posibilidad de cobrar si algunos de sus jugadores terminan en la convocatoria.
Esto abre una conversación interesante sobre el futbol moderno. Para la afición, un jugador convocado al Mundial es orgullo, identidad y emoción. Para el club, también es prestigio, vitrina internacional y dinero. Si el jugador hace un buen torneo, su valor puede subir. Si además FIFA paga por su participación, el negocio se vuelve doble.
Por eso el Mundial 2026 no solo representa una oportunidad deportiva para México. También será una oportunidad económica para varios clubes de la Liga MX. Y en un futbol donde cada fichaje, cada salario y cada patrocinio cuenta, recibir millones por prestar jugadores no es un detalle menor.
Claro, todo depende de la lista final y del desempeño de la Selección. No es lo mismo quedar eliminado rápido que avanzar varias rondas. Mientras más lejos llegue México, más días suman los jugadores concentrados y más dinero puede caer en las arcas de los clubes.
Así que cuando veamos a Chivas presumir convocados al Tri, habrá dos lecturas. Una, la deportiva: orgullo rojiblanco en la Selección. Otra, la financiera: el Rebaño también está cobrando.
Porque en este Mundial, cada gol emociona, cada convocatoria presume… y cada día cuenta en dólares.


