back to top

CNTE aprieta el cerco en CDMX

Date:

Comparte en tus redes

La CNTE volvió a mover la protesta en la Ciudad de México y dejó claro que el plantón no era punto de llegada, sino base de operaciones. Este martes, los docentes mantuvieron su campamento cerca del Zócalo y activaron nuevas movilizaciones hacia puntos clave de la capital. La lógica del movimiento ya no es solo resistir: es tensar la ciudad y mantener presión diaria sobre el gobierno federal.

Las rutas de movilización volvieron a golpear el corazón político y vial de la CDMX. La jornada apuntó hacia avenidas y nodos estratégicos del centro, con afectaciones en Reforma, Juárez, Eje Central y calles cercanas al Zócalo. En otras palabras, la CNTE decidió extender el conflicto más allá del campamento y llevarlo de nuevo al circuito donde más se siente: el del tránsito, la visibilidad y la agenda pública.

Eso confirma que la Coordinadora entró en una fase de presión sostenida. Ya no se trata de una marcha aislada ni de una demostración simbólica. El plantón indefinido instalado en el Centro Histórico es apenas la plataforma desde la que se organiza una confrontación más larga, con capacidad de afectar movilidad, operación gubernamental y vida cotidiana en la capital.

Las exigencias del magisterio siguen siendo amplias y duras. Entre ellas están la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, cambios al sistema de pensiones, rechazo a la reforma educativa, aumento salarial, mejores condiciones laborales, alto a descuentos por protestar, cumplimiento de acuerdos previos y mayor presupuesto para educación pública, salud y seguridad social. También insisten en atender el abandono de escuelas rurales y cubrir carencias estructurales en distintos estados.

La jornada además quedó marcada por un hecho delicado dentro del propio campamento: la muerte de un integrante de la CNTE, reportada de manera preliminar por un problema cardiaco. Aun así, el movimiento no frenó su ruta de presión. Eso muestra el nivel de determinación con el que la Coordinadora quiere sostener el pulso y evitar que el desgaste desactive la protesta.

En el fondo, lo que se ve en la capital es una protesta que dejó de pedir atención y ahora busca administrar desgaste. La CNTE no solo quiere ser escuchada; quiere obligar al gobierno a responder bajo presión real, con la ciudad sintiendo el costo del conflicto. Y mientras no haya acuerdo, el plantón seguirá funcionando como recordatorio de que este choque apenas va entrando en su tramo más intenso.

Descubre más desde 1M Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo