Los estudiantes mexicanos de 15 años siguen por debajo del promedio de la OCDE y los resultados en dos áreas fundamentales ya son inferiores a los registrados entre 2009 y 2018.
Los resultados de PISA 2025 vuelven a encender las alertas sobre la educación en México: los estudiantes de 15 años retrocedieron en matemáticas y lectura y permanecen lejos del promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En matemáticas, México obtuvo 388 puntos, frente a los 463 del promedio de la OCDE. En lectura alcanzó 408, mientras que la media internacional fue de 461. En ciencias consiguió 414 puntos, contra 482 del organismo.
El problema no es únicamente la distancia frente a otros países. Los resultados más recientes de México en matemáticas y lectura se encuentran por debajo de los alcanzados entre 2009 y 2018, lo que vuelve a colocar bajo escrutinio las políticas educativas implementadas durante los últimos años.
Entre 2015 y 2025, la proporción de estudiantes mexicanos con bajo rendimiento aumentó 13 puntos porcentuales en matemáticas y ocho en lectura.
Siete de cada diez no alcanzan el nivel básico en matemáticas
Los resultados muestran con mayor claridad la dimensión del rezago.
Sólo 30 por ciento de los estudiantes mexicanos alcanza al menos el Nivel 2 en matemáticas, considerado como referencia básica de competencia. El promedio de la OCDE es de 65 por ciento.
En ciencias, alrededor de la mitad de los alumnos mexicanos llega al Nivel 2 o superior, mientras que entre los países de la OCDE la proporción alcanza 74 por ciento.
En lectura ocurre algo similar: apenas 50 por ciento logra ese nivel, frente a 69 por ciento internacional.
Considerando las tres disciplinas, 41.8 por ciento de los estudiantes mexicanos permanece en los niveles más bajos de aprendizaje, mientras apenas 0.5 por ciento alcanza los niveles 5 o 6, correspondientes a los desempeños más destacados.
Los resultados representan un nuevo desafío para la política educativa federal y para la llamada Nueva Escuela Mexicana, que deberá explicar por qué, pese a los cambios de modelo, planes de estudio y materiales educativos, los aprendizajes fundamentales siguen sin recuperarse.
Más alumnos en las aulas, pero el reto sigue siendo aprender
La OCDE introduce un matiz importante: México ha logrado incorporar al sistema educativo a más jóvenes provenientes de poblaciones marginadas, lo que puede influir parcialmente en la reducción del promedio nacional.
También existe una caída generalizada en diversos países después de la pandemia.
Sin embargo, ampliar la cobertura no resuelve por sí mismo el problema.
El verdadero reto es conseguir que estar dentro de una escuela también signifique aprender.
PISA 2025 deja un mensaje incómodo para las autoridades: México ha conseguido llevar a más jóvenes a las aulas, pero sigue sin garantizar que una mayoría domine adecuadamente matemáticas, lectura y ciencias.
Y mientras la discusión oficial se concentra en defender nuevos modelos educativos, los números muestran una realidad más difícil de maquillar: una generación está avanzando por el sistema escolar con aprendizajes básicos cada vez más frágiles.






