El futbolista de Tigres figura en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias con un adeudo atribuido de más de 3.1 millones de pesos; el caso vuelve a poner sobre la mesa las responsabilidades económicas familiares de personajes públicos.
El futbolista mexicano Mauro Laínez, actualmente vinculado con Tigres, se encuentra en medio de una polémica fuera de las canchas luego de que su nombre apareciera en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias (RNOA).
De acuerdo con información publicada a partir de la consulta de dicho registro, al jugador se le atribuye un adeudo por 3 millones 104 mil 591 pesos relacionado con obligaciones de pensión alimenticia. Medios deportivos que dieron a conocer el caso señalan que Laínez figura dentro del sistema con la clasificación correspondiente a una obligación alimentaria pendiente.
El tema ha generado atención debido a que Laínez continúa desarrollando su carrera en el futbol profesional y recientemente se incorporó al conjunto de Tigres, uno de los clubes con mayor exposición mediática de la Liga MX.
Sin embargo, más allá de la trayectoria deportiva del jugador, el punto central está en la naturaleza del registro en el que aparece.
El Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias fue creado para concentrar información generada por autoridades judiciales de las entidades sobre el incumplimiento de obligaciones alimentarias. Los tribunales son los responsables de proporcionar y actualizar los datos que integran el sistema.
El mecanismo tiene como uno de sus principales objetivos proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes y permite, entre otras funciones, emitir certificados que acrediten si una persona se encuentra o no inscrita en este registro. El DIF Nacional señala que la plataforma es pública, gratuita y de alcance nacional.
Por ello, la aparición de un nombre dentro del RNOA no debe entenderse únicamente como una polémica mediática o deportiva, sino dentro de un procedimiento relacionado con obligaciones alimentarias determinadas y reportadas por las autoridades correspondientes.
Hasta el momento, la información difundida se concentra en la inscripción atribuida al futbolista y en el monto señalado en el registro. Será dentro de las instancias legales correspondientes donde se determine cualquier actualización, cumplimiento o modificación relacionada con dicha obligación.
Un tema que va más allá del futbol
El caso de Mauro Laínez vuelve a mostrar cómo la vida pública de los deportistas ya no termina cuando salen de la cancha.
Una pensión alimenticia no es un asunto de popularidad, de goles o de cuánto gana un futbolista. Se trata de una obligación relacionada con derechos básicos y, particularmente cuando existen menores involucrados, el debate debería alejarse del espectáculo y concentrarse en el cumplimiento.
Ser una figura pública provoca que estos casos tengan mayor exposición, pero el criterio tendría que ser el mismo para cualquier persona: las responsabilidades familiares no desaparecen por fama, profesión o nivel de ingresos.
La cancha podrá determinar quién juega el próximo partido; las obligaciones personales, en cambio, se resuelven fuera de ella y ante las autoridades correspondientes.






