Dañar los huesos del rostro, restringir alimentos y consumir sustancias sin supervisión médica: una tendencia de redes que cobra su costo en el cuerpo y también en la mente.
La estimación de 11,500 millones de dólares de impacto anual cambia la conversación: el fenómeno ambiental amenaza ocupación, ingresos, empleos y la imagen del principal destino turístico del país.