Dañar los huesos del rostro, restringir alimentos y consumir sustancias sin supervisión médica: una tendencia de redes que cobra su costo en el cuerpo y también en la mente.
Francia confirmó un caso importado de ébola en un médico que regresó de una misión humanitaria en la República Democrática del Congo, donde hay un brote activo. El paciente permanece aislado en un centro especializado, mientras las autoridades rastrean contactos y aseguran que el riesgo para la población general es bajo.
El gobierno apuesta por dispensadores automáticos para facilitar el acceso a medicamentos, pero la alerta de Cofepris por productos falsificados recuerda que en salud no basta con repartir más rápido: hay que garantizar que lo que llega sea seguro.
La OMS advirtió que el brote de ébola en República Democrática del Congo empeorará antes de mejorar. El problema ya no es solo la cantidad de casos sospechosos, sino una respuesta sanitaria que corre detrás del virus en un entorno de desconfianza, hambre y fragilidad extrema.
La alerta por ébola antes del Mundial 2026 no significa pandemia ni cancelación, pero sí obliga a México, Estados Unidos, Canadá y FIFA a tomar el tema con seriedad.
La denuncia sobre un posible retraso en la compra de medicamentos por exigir mensajes oficiales en empaques abre una discusión delicada: cuando el sistema de salud sigue cargando problemas de abasto, la prioridad no puede ser la propaganda, sino que el tratamiento llegue a tiempo.
El hallazgo de medicamentos caducados en hospitales públicos de Veracruz exhibe una falla grave en la administración de insumos de salud, justo en un país donde el desabasto ha golpeado a miles de familias.