Entre reformas electorales, licencias exprés, playeras provocadoras y conatos de pelea, el Congreso volvió a demostrar que en México las decisiones más delicadas pueden discutirse en medio del show.
La protesta de Movimiento Ciudadano en San Lázaro no solo buscó llamar la atención: exhibió una crisis ambiental que ya golpea costas, pesca y turismo, mientras la explicación oficial sigue llegando tarde y dejando más preguntas que certezas.
El choque entre Lilly Téllez y Saúl Monreal concentró la atención durante la discusión del Plan B de Sheinbaum, pero detrás del escándalo quedó un dato político de fondo: la revocación de mandato en 2027 fue frenada por el propio PT, socio legislativo de Morena.
La discusión sobre quitar plurinominales y reducir el financiamiento a partidos avanza, pero no sin tensiones políticas, riesgos operativos y posibles consecuencias inesperadas rumbo a 2027.
En una sola tanda, Diputados empujaron una Ley de Economía Circular, cambiaron la receta del centro de la moneda de 10 pesos, sacaron 30 exhortos y avalaron dos decisiones que dividen: más aranceles a Asia y prohibición total a vapeadores.
El Senado aprobó la nueva Ley General de Aguas entre reclamos, mantas, acusaciones cruzadas y confesiones inesperadas. La reforma promete ordenar concesiones, combatir el acaparamiento y devolver rectoría al Estado… pero deja abierta una batalla política que apenas comienza.
El Congreso aprobó elevar las penas por extorsión hasta 42 años de prisión. La medida busca frenar un delito que asfixia comercios y comunidades, pero deja la duda central: ¿sirven penas más duras cuando la impunidad sigue siendo la regla en gran parte del país?