Carlos Slim no rompió con el gobierno, pero sí dejó varios mensajes incómodos: Pemex como el gran problema nacional, el NAIM como oportunidad perdida y Telmex como promesa incumplida.
La agenda de visitas de Estados Unidos a México no parece casualidad: antes de hablar de comercio, Washington quiere revisar seguridad, drogas y control territorial. El mensaje es claro: si México llega débil en seguridad, también puede llegar débil a la negociación comercial.
La CNTE alista un paro nacional indefinido a partir del 1 de junio con marcha, plantón en el Zócalo y suspensión de clases en varios estados. El movimiento busca aumentar la presión sobre el gobierno federal con una ruta de protesta larga y demandas centradas en pensiones, salarios y condiciones laborales.
Estados Unidos vuelve a sentir presión en los precios y México sigue arriba del objetivo de Banxico. Entre energía, alimentos, renta, guerra e infraestructura insuficiente, el golpe no se queda en las gráficas: llega directo al bolsillo.
La inflación bajó un poco en la primera quincena de abril de 2026, pero eso no significa alivio real. Una te golpea en la despensa con jitomate y chiles disparados; la otra te va vaciando la cartera en servicios y en el puro costo de sostener la rutina. La inflación general fue de 4.53% anual, la subyacente de 4.27% y la no subyacente de 5.4%, todavía por encima de la meta de Banxico.
Pemex ya aceptó que el derrame sí salió de su infraestructura y separó a tres funcionarios. El problema es que eso no responde la pregunta más incómoda: si ahí están los responsables… o sólo los sacrificables. La decisión de separar a tres funcionarios de Pemex por el derrame en el Golfo suena, en papel, como una respuesta firme. La empresa ya reconoció que la fuga salió de su propia infraestructura en la Sonda de Campeche, y medios reportaron que los funcionarios separados ocupaban cargos ligados a seguridad industrial y atención de derrames.
Bajada: El caso de El Poder del Consumidor no solo abre una discusión sobre salud pública. Abre una discusión mucho más incómoda: quién puede recibir dinero extranjero para empujar políticas en México… y quién es satanizado por hacerlo.
El jitomate se disparó más de 42% y volvió a pegar donde más duele: la mesa diaria. Detrás del alza no hay solo clima ni coyuntura, sino fallas del campo, menor producción y un Gobierno que revisa mercados mientras el problema viene desde mucho antes.
Sheinbaum quiere domar la inflación desde el discurso, pero la tortilla sigue su propio camino. Entre costos, informalidad y presión global, el alimento más básico del país exhibe el límite del control político sobre el bolsillo de millones.