Carlos Slim no rompió con el gobierno, pero sí dejó varios mensajes incómodos: Pemex como el gran problema nacional, el NAIM como oportunidad perdida y Telmex como promesa incumplida.
La agenda de visitas de Estados Unidos a México no parece casualidad: antes de hablar de comercio, Washington quiere revisar seguridad, drogas y control territorial. El mensaje es claro: si México llega débil en seguridad, también puede llegar débil a la negociación comercial.
La CNTE alista un paro nacional indefinido a partir del 1 de junio con marcha, plantón en el Zócalo y suspensión de clases en varios estados. El movimiento busca aumentar la presión sobre el gobierno federal con una ruta de protesta larga y demandas centradas en pensiones, salarios y condiciones laborales.
Estados Unidos vuelve a sentir presión en los precios y México sigue arriba del objetivo de Banxico. Entre energía, alimentos, renta, guerra e infraestructura insuficiente, el golpe no se queda en las gráficas: llega directo al bolsillo.
El maíz bajó, pero la tortilla no. Y esa contradicción dice más sobre la economía mexicana que muchos discursos oficiales sobre inflación y estabilidad.
La nueva facultad avalada por la Corte fortalece al Estado para seguir la ruta del dinero ilícito, pero también abre una pregunta incómoda: cuando el gobierno puede tocar tu dinero antes de que intervenga un juez, la confianza ya no se pide, se impone.
La decisión de la Suprema Corte no resuelve todavía el litigio entre Ricardo Salinas Pliego y la UIF, pero sí despeja el camino para discutir lo importante: hasta dónde puede llegar el Estado al pedir y analizar información financiera dentro de una investigación.
El aseguramiento de mercancía apócrifa en Tepito presume músculo institucional rumbo al Mundial 2026, pero también exhibe una realidad incómoda: la piratería no sobrevive por sorpresa, sino porque existe una economía entera que la tolera, la consume y la deja crecer.
La primera quincena de marzo dejó una señal incómoda: los precios en México volvieron a apretar. Y como siempre, el golpe no entra por la macroeconomía, sino por la cartera.
La actualización del desplome del Hércules en Putumayo ya no solo amplía la tragedia humana; también abre preguntas serias sobre mantenimiento, respuesta y responsabilidad estatal.